Qué recuerda
Cuando un cliente vuelve, el agente no empieza de cero. Lo reconoce por su contacto — su número de WhatsApp o su correo — y siempre dentro de tu organización: la memoria de un negocio nunca se mezcla con la de otro.
- Su historialCuántas veces ha escrito, desde cuándo, por qué suele hacerlo y cuántas veces acabó hablando con una persona.
- Lo que se hizoLas acciones reales que se ejecutaron en sus casos. Las de prueba no cuentan.
- Las señalesSi alguien ha escrito tres veces por el mismo pedido, el agente sabe que no debe volver a empezar desde el principio.
- Sus notasPendientes, hechos, preferencias y temas resueltos, apuntados al cerrar cada conversación.
Cómo toma notas
Al cerrarse una conversación real con un cliente identificado, Qopper escribe unas notas breves sobre lo que importa: "pendiente: reembolso del pedido 4821", "prefiere que le escriban por WhatsApp". Son pocas líneas y cortas, para que lo que llegue a la siguiente conversación sea lo útil y no la transcripción entera.
Las conversaciones de prueba no dejan memoria. Lo que se ensaya en simulaciones no aparece después como si el cliente lo hubiera dicho.
Cuando no sabe quién es
Si no hay un contacto identificado, no hay memoria: el agente atiende la conversación con lo que tiene delante y no supone nada sobre quién está al otro lado.